"RECUERDOS DEL AYER: ...Viaje a las Camaretas de un COLEGIO APOSTÓLICO DOMINICANO ...".-
Buenos días compañeros y amigos del Proyecto Vircamaal. Asimismo, muy buenos días a todos los asiduos y habituales lectores de nuestro blog dominicano. La vida sigue avanzando y aquí estamos de nuevo, en nuestro compromiso de cita diaria con la información y la actualidad del Proyecto Vircamaal. Estamos ya en marcha desde nuestro blog dominicano. Jornada correspondiente al lunes, día 22 de Junio de 2.009. 08 Horas y 37 minutos de esta nueva jornada.
En esta nueva jornada recién comenzada desde la Adminsitración y Coordinación de nuestro querido blog dominicano, vamos a proceder a realizar la edición de un estupendo y sensancional artículo firmado por nuestro apreciado amigo y compañero de estancia y permanencia en el Colegio de los Padres Dominicos de La Virgen del Camino (León-España), MARCELINO IGLESIAS ...
Se titula: "RECUERDOS DEL AYER: VIAJE A LAS CAMARETAS DE UN COLEGIO DOMINICANO". El título lo dice todo ... Disfrutemos de este estupendo artículo de nuestro compañero, al que desde la Coordinación y Administración de nuestro querido blog dominicano le damos la más profunda gratitud por la remisión de este sensancional artículo ...
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RECUERDOS DEL AYER: VIAJE A LAS CAMARETAS DE UN COLEGIO APOSTÓLICO DOMINICANO ...
Nos retrotraemos por un momento a 1963? Es un día cualquiera, de semana. ¿Sí? ¿Recordáis las tareas compartidas y su distribución? Una de ellas, la de la limpieza diaria de espacios comunes. Situémonos en uno de los dormitorios de la Escuela Menor. Es una mañana más de un día anodino, tal vez fuera ya por primavera o a finales del invierno. Quien escribe (un alumno de 1º que llevaba unos meses en el Colegio) manejaba intrépido uno de los tranvías (aquellos aparatosos ingenios tan útiles y manejables) con que nos deslizábamos por los pasillos con pericia y habilidad. Huele a petróleo; es un olor que recuerdo agradable.
Rompen la rutina y las habituales bromas y juegos o las no menos frecuentes desavenencias por cualesquiera motivos intrascendentes -- en tono menor las más de las veces-, voces de gente mayor. No son las del Padre Cura o del Padre Huarte (Pacura y Pahuarte, como atropelladamente los nombrábamos: ¿recordáis?). No, no son las suyas: son voces desconocidas, entre ellas las de alguna mujer. Curiosidad, atención. Compruebo intrigado: una familia que visita nuestras instalaciones. La acompaña un alumno de la Escuela Mayor. Lo reconocí: era Mediavilla, uno de los tipos más populares entre nosotros, uno de entre quienes los pequeños nos fijábamos y sabíamos sus nombres bien por ser buenos deportistas o solistas en la Escolanía o de probada simpatía. En fin, lo habitual entre los pequeños que tendíamos a imitar y a admirar a los mayores. Tal vez, además, porque fuera de Langreo (¿alguien me lo puede precisar?) y me identificara más así con él por ser yo de Blimea, de pocos kilómetros arriba, siguiendo el curso del Nalón.
Curioso, aparqué el tranvía y con discreción seguí admirado la brillante actuación -no exenta de efectistas ademanes con que iba subrayando su discurso- del ocasional guía. (Pongan atención, sitúense, compañeros: ¿recuerdan su voz, huelen a petróleo, ven cómo relucen los pasillos?)
-Fíjense ustedes: perfecta simetría en cada planta de dormitorios. En el centro -y señaló dirigiendo su mano a la pieza- la habitación del Director de la Escuela Menor.
Se giró, extendió su mano a la derecha y abrió la trampilla:
-Por aquí enviamos cada fin de semana las bolsas con la ropa sucia que será conducida posteriormente a la lavandería. Síganme, por favor. Vayamos ahora a ver las camarillas.
Abrió la que le quedaba más próxima y, con soltura de vendedor ambulante, fue enumerando cada una de los componentes del habitáculo y su correspondiente utilidad. Con las manos entrelazadas a la espalda, satisfecho, con rotunda seguridad y dicción solemne, concluyó su prolija descripción:
-Mínimo espacio, máximo rendimiento.
Boquiabierto e impresionado, observé cómo los visitantes se iban escaleras abajo cabeceando sin duda en señal de aprobación, sin ya atender yo a qué explicaciones o con qué matices de lo visto les continuaría ilustrando el improvisado y fabuloso guía, pero con el eslogan que acababa de oír por primera vez calando en la memoria, dejando abonado el surco con sus sonidos.
Y así hasta hoy, unos 44 años después, cuando por fin escribo la entrañable anécdota, en Oviedo, ciudad en la que resido.
Marcelino Iglesias Suárez, alumno de la "Fundación Virgen del Camino", entre los años 1962-1967
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FOTOGRAMA DIGITAL QUE ACOMPAÑA A LA EDICIÓN DEL PRESENTE ARTÍCULO.-
Fotografía de los Dormitorios (Camaretas) del Colegio Mayor de los Padres Dominicos de La Virgen del Camino (Leñon). La mejor definición que se ha dado nunca de Camareta: "Mínimo espacio, máximo rendimiento".
Nos volvemos a reencontrar en la jornada de mañana, salvo novedad, en nuestro blog dominicano, que constituye nuestro punto de encuentro e información, sobre la actualidad del Proyecto Vircamaal.-
Feliz y bella jornada recién comenzada de este lunes, día 22 de Junio de 2.009 para todos nuestros amigos, compañeros y lectores internautas.
Saludos y abrazos cordiales. Hasta pronto.
La Administración y Coordinación del Blog Dominicano "Proyecto Dominicos Vircamaal".




Comentarios sobre "RECUERDOS DEL AYER: ...Viaje a las Camaretas de un COLEGIO APOSTÓLICO DOMINICANO ...".-
Que recuerdos, gracias por el relato........ las camaretas.....más de uno se inició como equilibrista en más de una noche repito muchas gracias por el artículo Marcelino Un Abrazo para todosy todas